sɐsoɔ әnb әs әɯ uɐʌ opuәᴉɹɹnɔo , lɐʇ zәʌ ou uɐƃuәʇ ᴉu sәᴉd ᴉu ɐzәqɐɔ , oɹәd ᴉsɐ ʎos oʎ , ɐ sәɔәʌ oɔol , ɐ sәɔәʌ un oɔod ···

lunes, 14 de marzo de 2011

Al encuentro de la pesca

Yo tengo un trato con los peces : "Ellos no me comen a mi, yo no me los como a ellos" , la pesca me parece un entrenimiento de lo más aburrido, no he pescado nunca , pero es que a mi eso de estar horas esperando a que un bicho viscoso muerda el anzuelo , para sacarlo de su estado natural y encima pretender que me lo coma ya son demasiadas cosas en contra.
Por otra parte hay gente que dice que relaja, que es divertido, que ayuda a olvidarse de los problemas... pues oye, si para ello tiene que morir un pez o tan solo sufrir como le clavan un gancho en la boca, pues que le vamos a hacer. 
No seré yo quien les diga nada , pero conmigo que no cuenten. Dicho esto, os voy de nuevo a "cortapegar" un escrito de mi amigo Joaquín.




Doce de la mañana, salíamos de la discoteca de moda del momento, a nuestras espaldas se ahogaban los últimos sonidos de música, risas y chanzas, parapetados tras nuestras gafas de sol, ocultábamos de las miradas ajenas, los rastros de una noche de excesos y diversión. 
Era el momento de elegir la casa vacía de algún amigo o familiar donde asearnos y descansar, pocas horas más tarde, volveríamos tras las huellas de nuestras pisadas a recorrer las calles, con la tez del rostro mudada y fresca como una rosa, pero la mente y el corazón con ascuas de las que anuncian incendio, quedaban unos cuantos locales que cerrar, y bastantes copas que vaciar, para ver en su fondo de cristal, el destello de nuestros ojos de gato. 
Aburrido de exprimir y beber, del jugo de la fruta prohibida de los fines de semana, era el momento de vivir nuevas experiencias, impulsado por mí insaciable espíritu siempre sediento de busqueda y abierto a casi todo, deje atrás lugares, amig@s y la vida derramada hasta entonces. 
Desde muy niño, cualquier actividad física o deporte ha sucitado un interés enorme para mí, hasta el punto de ser su practica uno de los pilares donde se sostiene mi persona. 
Un compañero de trabajo me dio la llave, que yo presto tome para abrir la puerta a nuevos horizontes y aventuras. 
El era cazador y pescador, persona muy familiar dedicaba sus fines de semana a realizar estas denominadas practicas deportivas, fui presentado a sus familiares y amigos, que como casi siempre me acogieron con entusiasmo. 
Ellos iban a cazar a un coto del que eran socios en Villanueva de Huerva, aunque de pequeño tuve una escopeta de perdigón, no me llamaba mucho la atención la caza, además de la compra de la escopeta había que tener perro para la caza menor, eran demasiadas cosas de las que yo no podía hacerme cargo, aun así he ido a unas cuantas batidas de jabalí, las veces que fui nunca vimos ninguno, mucha pisada y mucho perro ladrando, pero lo único que se veía moverse en el monte, era yo, cuando tiritaba de frió acompasando el ritmo con el castañetear de dientes. 

Sin embargo la pesca llamo mucho mi atención, bien asesorado por mi nuevo amigo me compre un carrete y una caña para pescar carpas, especie de pez muy abundante en nuestros ríos o pantanos, el primer día fuímos a pescar a una balsa en Pina de Ebro, era principios de primavera la temperatura empezaba a ser calida y agradable, cosa fundamental para la pesca de la carpa, ya que es un pez que en invierno se adormece y es raro capturarlo, íbamos provistos de maíz, gusanos y engodo, tuvimos bastantes capturas lo cual hizo que yo me divirtiera mucho, de aquí nació el amor a la pesca que mantego en la actualidad, cuando "Santa Botulínica" me lo permite claro esta. Je, je, je. 
Con el paso del tiempo me fui comprando, más cañas, carretes, caja de pesca donde guardar; señuelos, ancoras, hilos, nudos de inglesa, corchos, y un sin fin de artilugios que hay para la practica de la misma, por que aunque algunos equipos pueden valer para varias modalidades de pesca, para otros peces tienes que tener equipos mucho más específicos. 
Solíamos ir todos los fines de semana a pescar, según la época del año se pesca unas especies en detrimento de otras, he compartido grandes momentos de pesca, pero sobre todo de buen ambiente al calor del fuego donde hacíamos el almuerzo o la cena. En Semana Santa nos íbamos de acampada al pantano de Caspe, estábamos tres o cuatro días seguidos pescando, solíamos madrugar y después de echar las cañas al agua nos disponíamos a desayunar. 
Las noches eran preciosas sobre todo si había Luna llena, veías como aparecía hasta quedar reflejada en el espejo que formaban las aguas del pantano, que se hallaban en suma quietud, los amaneceres no eran menos bellos, el Sol era una gran bola de fuego naranja que nacía en las aguas, hasta que te veías obligado a achicar la mirada. Nosotros practicabamos la denominada "pesca deportiva", que significa captura y suelta, en muy pocas ocasiones me llevo pescado a casa, lo cual pone de mala leche a mi padre ya que le encanta degustarlos, sabedor que hay algunos muy buenos para el paladar. 
Hay gente que piensa, que los peces de río o pantano no son buenos para comer por habitar en aguas estancadas, mi opinión es completamente opuesta, yo he probado la mayoría de los mismos, y si que es cierto que saben un poco a barro, pero si los pones en vinagre unos días, se les va la sabor y están deliciosos. 
En un documental que ví en la televisión aragonesa, explicaban como en los tiempos de la posguerra, en el pueblo de Escatrón había pescadores en el río Ebro, que vendían sus capturas en los pueblos colindantes y subsistían de la pesca. 
A excepción de la trucha, que aunque he ido a pescar unas cuantas veces a Argüis, o al río Ara que riega las tierras de Broto, pero con muy poca fortuna, el resto de peces que se encuentran en Aragón los he pescado todos, me refiero a especies. Je, je, je. Sin ir más lejos, este verano hice una visita prolongada a Vinaroz, donde se encontaban mis padres. 
Mi única pasión en este lugar de playa, era bajar a dialogar con los pescadores del lugar, que algunos de ellos por su ancianidad son libros vivos de sabiduría, este año no se me dio muy bien la pesca, aun así disfrute mucho los días que baje a pescar. Hoy en día albergo unos cuantos conocimientos de pesca, como son; buenos pescaderos en ríos o pantanos, las especies más propicias en cada época del año, las diferentes modalidades de pescarlas, con; señuelos vivos, señuelos artificiales, engodos, y los trucos de altura de agua según día y pesca. 
La pesca tanto en río, pantano o mar, para mí es una practica emocionante, fundamentalmente porque entras en contacto con las cuatro fuerzas que rigen la existencia en la vida; Tierra, Aire, Agua y Fuego, cuando digo Fuego no me refiero al del Sol, si no al de la hoguera para almorzar. Je, je, je. 
Si la practicas en compañía es muy divertida, ya que cuando la pesca falla que suele ser muy a menudo, aparece la grata conversación y en soledad en mi caso es una sensación sumamente placentera, el abrirme a todo lo que veo me hace formar parte de ello. 
Paso a ser agua que fluyo emitiendo su encantador sonido, siento la energía de los árboles o de la vegetación que me rodea, soy el Sol que me calienta, el viento que me besa meciéndome, la Luna que me avisa que es hora de volver a casa, y sobre todo el silencio que nada ni nadie me seduce tanto como el.

Este es el relato, no exento de ciertas dosis de fantasía para que resulte más ameno, de como me inicie en esta práctica deportiva llamada; pesca.
Como siempre, chao, chao.

1 comentario:

  1. hola hola amigo.........MECACHIS mira que no gustarte la pesca, je je je, te entiendo bien por lo que has escrito, yo antes practicaba la pesca deportiva que es captura y suelta, pero empece a pensar que poca gracia le hacia al pez que sacaba de su habitar natural para luego devolverlo, hace años que solo pesco en verano en el mar, lo que pesco es para comer, el año pasado incluso me traje pescado a mi casa, y estando congelado estuve bastante tiempo sin pisar una pescaderia. A mi me da mas pena la caza, aqui no hay segundas opotunidades, pero aun asi cuando los amigos de mi padre le llevan corzo, gamo, jabali, liebre, conejo, patos, pichones, te puedo asegurar que no les hago ascos, je je je.
    1 abrazo amigo, chao, chaoooooooo.

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