sɐsoɔ әnb әs әɯ uɐʌ opuәᴉɹɹnɔo , lɐʇ zәʌ ou uɐƃuәʇ ᴉu sәᴉd ᴉu ɐzәqɐɔ , oɹәd ᴉsɐ ʎos oʎ , ɐ sәɔәʌ oɔol , ɐ sәɔәʌ un oɔod ···

miércoles, 17 de julio de 2024

Cubo Blanco . Capítulo 13

 Capítulo 13

Trebor, palpó el sobre, parecía estar vacío.

Lo abrió con cuidado, ante la mirada de las tres mujeres, que apenas parpadeaban.

Trebor metió la mano y sacó una nota.

"No nos busques, nosotros te encontraremos, y recuerda, solo tú puedes salvarlas"

C. Blanco.

 

Se miraron los cuatro, seguían sin entender nada.

Las preguntas estaban en la cabeza de todos, ¿Cómo sabían dónde estaba? ¿Lo estaban siguiendo? ¿Por qué no le decían lo que tenía que hacer? ¿Por qué Trebor era el único que podía salvarlas?

Nadie decía nada, pero todos estaban repitiéndose interiormente lo mismo.

Por fin Emma dijo:

- Trebor, hay que ir a la policía. Todo esto es muy raro y por lo que sabemos, al menos 2 chicas, Chloe y Mila, están secuestradas.

Pero, vosotros no os conocíais de nada, ¿no? ¿Por qué ellas y no otras chicas?

De repente Trebor, se levantó y le dijo a Emma.

Vamos a buscar un sitio donde dormir.

Estrella, mañana te llamamos, tenemos muchas cosas de las que hablar.

Trebor y Emma se dirigieron al camarero:

- ¿Me puede describir quien le dio el sobre?, ¿Era hombre, mujer, joven, viejo...?

- No, lo siento, el sobre lo trajo un mensajero está mañana, que yo no estaba de turno, y dijo que a las 20:45 h, le diéramos este sobre a un tal Trebor Santiago, que estaría en el bar. Era usted el único hombre en este momento, por lo que me he imaginado que tenía que ser usted.

- Muy bien, muchas gracias, dijo Trebor, y salió del bar con Emma.


Ya en el coche, ambos iban callados, al hotel Romareda, allí habían estado varias veces y ya los conocían, con la esperanza de tener una habitación libre para esta noche.

Una vez instalados, bajaron a cenar.


De repente el móvil de Trebor vibró.

Trebor lo mira, es un Telegram, lo lee, sonríe y elimina el chat.

miércoles, 10 de julio de 2024

El cubo blanco, capítulo 12.

 Capítulo 12

Trebor miró a Emma, que asintió, como diciéndole que ella estaba de acuerdo en contarle a Estrella lo que ellos sabían.
Pero justo en el momento en que Trebor abrió la boca, María, que había estado mirando y tecleando en el móvil, totalmente ajena a la conversación, dijo en voz alta
:

- Aluflipo.

Los tres la miraron extrañados, Trebor no pudo evitar un gesto de desagrado al mirar a la joven, que les mostraba la pantalla con cara de victoria.

- ¿Qué pasa?, dijo al final Emma.

- Pero mirad, el cubo blanco, son una secta, mirar, aquí lo pone todo.

Trebor le cogió el móvil y empezó a leer lo que María les mostraba.
El Cubo Blanco era una secta , catalogada así por la policía de varios países del mundo. Tenían su sede en Iowa, en EEUU, pero la policía los había desarticulado.
Ahora estaban repartidos por el mundo, camuflados y eran imposible de localizar.
Hacía unos años, en la sede de Iowa, la policía había encontrado varias chicas, todas jóvenes, entre 20 y 30 años, recluidas en unas naves, en pequeños receptáculos blancos, y ya no ponía nada más sobre el tema.
El periodista hablaba en el artículo de otras sectas, ya desarticuladas en varios puntos del planeta, y de como captaban a sus miembros.
No decía nada de secuestros, ni nada por el estilo.

Trebor, que había leído en voz alta para que tanto Emma, como Estrella se enteraran, levantó la vista, justo en ese momento Estrella se echó a llorar, y entre sollozos solo decía, Mila, ¿dónde está Mila?

Emma intentó consolarla, abrazándola, mientras Trebor devolvía el móvil a María, pidiéndole que le reenviara el enlace.

En ese momento, el camarero llegó a la mesa, y preguntó:

- Hola, ¿es usted Trebor Santiago?.

Trebor asintió.

El camarero le entregó un sobre cerrado a Trebor, sin más logotipo que un cubo blanco, un maldito cubo blanco.

miércoles, 3 de julio de 2024

El cubo blanco, Capítulo 11


 Capítulo 11

Trebor se quedó callado un par de segundos.

- Hola, ¿me escucha?

- Sí, dijo Trebor, tranquila, vamos a hablar con calma.

- ¿Podemos vernos?, ¿Dónde podemos quedar?

Trebor, miró a Emma, que asintió con la cabeza, porque ya sabía que es lo que Trebor estaba pensando.

Trebor, habló de nuevo.

- ¿Dónde estás tú?, ¿En qué ciudad?

- Ah, en Jorgebro, ¿y tú?, contestó Estrella.

- Mándame ubicación, y en dos horas estamos allá.

- ¿Estamos?, preguntó Estrella.

Pero Trebor ya había colgado.

Miró a Emma, y preguntó:

- ¿Vienes conmigo, no?

- Sí, claro.

Poco menos de un par de horas más tarde, Trebor y Emma, estaban en Jorgebro.

Con la ubicación de Estrella y el GPS, aparcaron en la puerta del Bar Baleares,

Allí esperaba una chica joven, mirando constantemente el móvil, acompañada de otra aún más joven, que juega distraída al Royal Match.

Trebor y Emma, se acercan a la mesa, y con cara interrogante, preguntan :

- ¿Eres Estrella?

- Sí, esta es mi amiga María, bueno, mi compañera de piso.

¿Vosotros sois, Trebor y.... ?, interroga Estrella.

- Trebor y Emma.

Bueno, vamos al grano. ¿Me puedes enseñar la nota?

- Estrella mira en su bolso y saca una pequeña hoja blanca, doblada, al desdoblarla, Trebor ve que solo sale lo de la foto, Llama y su número de móvil.

- No entiendo, dice Trebor, ¿han secuestrado a tu hermana? ¿Sabes cómo fue?

Estrella asiente con la cabeza, mientras contesta:

- Sí, pero no vi nada, ella salió a hacer un recado, bueno, no es mi hermana de sangre, es hermana adoptada, pero vamos, como si fuese mi hermana, salió a hacer recados, decía, y me mandó un audio. El audio lo acababa diciendo, "Espera, ahora sigo, que hay una furgoneta aquí en medio de la acera".  Y ya no he vuelto a saber nada de ella hasta que me llamó u número oculto y me dio que fuera a una calle, aquí en Jorgebro, el pasaje de la Luna, a las 18 de hoy, llegó una furgoneta negra y tiró la caja con la nota esa.

No sé nada más, dijo sollozando.

Su compañera de piso, seguía sentada, pero ya no miraba el móvil, solo miraba a Estrella, Trebor y Emma, sin abrir la boca.

Trebor preguntó:

- La furgoneta negra, ¿tenía algún distintivo, le viste la matrícula?

Estrella negó con la cabeza, pero de repente recordó:

- Tenía una pegatina de un cubo blanco en la parte de atrás, un pequeño cubo blanco...

Trebor miró a Emma, y le dijo algo al oído.

Estrella levantando la voz, dijo:

- Dejaros de secretitos y decirme, ¿Me vais a ayudar?