Hola teclas, hace mucho que no escribo sobre nada que no tenga que ver con el balón, por eso hoy voy a escribir algo que no tiene nada que ver, una de esas cosas extrañas que me salen de lo que la gente llama cerebro, y que se supone que yo tengo casi a estrenar.
Era un chaval que no era ni muy guapo ni muy feo, ni muy listo, ni mucho menos tonto, ni muy alto ni muy bajo, no era gordo pero sin embargo tampoco se le podía considerar delgado, aunque estaba más cerca de lo segundo que de lo primero.
Bebía mucho, pero nada con alcohol, sus borracheras con nestea eran algo muy comentado en las redes sociales ...
Un buen día este chico se echó novia, era feliz , sus amigos también lo eran , aunque de vez en cuando les pedía consejo, ellos dos hombres experimentados en el trato con el sexo opuesto, dado que ambos llevan casados muchos años intentaban desde su experiencia darle las pautas para que él pudiera ser más feliz en su relación, el otro, más joven, le aleccionaba desde su posición de persona cabal y no poseída por los extraños pensamientos que se nos apoderan a todos con el paso del tiempo.
Nuestro amigo, al que las cosas más o menos le iban bien aunque no hacía ni caso a ninguno de los consejos que recibía, o tal vez por eso.
El tiempo pasó y esa relación en la que nuestro amigo había puesto mucho , porque no decirlo, toooodo su interés llegó a su fin.