Capítulo 29
Ya sabían donde estaba en pen Drive, sabían la contraseña de la caja , pero no sabían cómo llegar hasta él si no le daba acceso el propio Anselmo.
Esa noche , decidieron dar una vuelta por el polígono, buscando como entrar.
Fueron los cuatro, aparcaron a un par de calles de la fábrica.
Al acercarse vieron varias cámaras, rodeando el recinto , tal y como ya les había dicho Estrella.
En la caseta de la entrada, un vigilante de seguridad escuchaba la radio mientras leía un libro, a la espera de la entrada o salida de algún camión.
De pronto , vieron que un camión de "Galletas Estrella" se acercaba despacio por la carretera principal.
El camionero pasó por su lado sin mirarles , Trebor dió una carrera y de un salto se encaramó al pescante del camión, Emma hizo lo mismo.
Las dos jóvenes se quedaron expectantes sin saber que hacer, pero Emma les hizo un gesto de que esperasen allí.
El camión llegó a la entrada y se estuvo.
El camionero, saludó por su nombre al Vigilante.- Buenas noches, Carlos.
El vigilante, sin apenas levantar la vista del libro que estaba leyendo, saludó con la mano y activó el mando de la puerta.
La puerta se abrió lentamente , Trebor y Emma bajaron del pescante y se pusieron en el costado del camión, deseando que el conductor no mirase por el retrovisor.
Una vez dentro se encaminaron con precaución a las oficinas, mientras el camión se dirigía directamente al almacén.
La seguridad era mínima en el interior , y tras comprobar varias ventanas, una cedió.
Se quedaron unos instantes parados esperando , por si saltaba una alarma, pero nada.
Mandaron un telegram a Estrella, para que les avisara en caso de er que el vigilante hacía algún movimiento sospechoso.
Entraron por la ventana de la planta baja, y Trebor delante, ya que había estado en las oficinas, se dirigió al despacho de Anselmo.
Un nuevo problema al llegar, la puerta estaba cerrada con llave, pero después de haber llegado hasta allí, no podían dejarlo.
Fueron al despacho del secretario, y comenzaron a registrar cajones.
Bingo, Emma encontró unas llaves, que ponían simplemente "jefe" .
Efectivamente, eran las llaves del despacho de Anselmo.
Una vez en el interior del mismo, , fueron al pequeño cuadro que habían visto esta mañana con la cámara, y descubrieron la pequeña caja fuerte.
47214721 y se abrió.
En la caja solo estaba el pen drive, un pequeño pendrive blanco.
Rápidamente, lo cogieron , cerraron todo y al salir un mensaje de Estrella.
Cuidado, va para allí el vigilante.
Carlos, el vigilante se acercaba a las oficinas, Trebor y Emma entraron en pánico.
Oyeron como la cerradura de la puerta principal giraba dos veces, se abría la puerta y Carlos enfilaba el pasillo hacia la máquina de cafés.
Oyeron como Carlos echaba las monedas a la máquina, se oyó el ruido de los botones y segundos después el ruido de la máquina poniendo el café.
Era el momento, Trebor y Emma bajaron las escaleras con sigilo, pero todo lo deprisa que podían , y al llegar a la puerta vieron las llaves colgando.
Salieron, cerraron la puerta muy muy despacio y cerraron con llave. Sacaron el llavero de la cerradura, lo tiraron lejos y comenzaron a correr hacia la entrada.
Entraron en la caseta y accionaron la puerta de entrada, corriendo como alma que lleva el diablo hasta el coche, una vez allí, agotados, entraron al coche y sin apenas poder hablar dijeron entre ahogos:
- Vamos arranca, arranca.
Estrella obedeció y se alejaron del polígono.
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